Indice de Desarrollo Democrático de América Latina - IDD-Lat  

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ARGENTINA

DIARIO CLARIN

http://www.clarin.com/diario/2009/10/12/um/m-02017322.htm

La Argentina , sexta en un ranking de Desarrollo Democrático en Latinoamérica

Es el que elabora la Fundación Konrad Adenauer. El país mejoró su nota general, aunque muestra una "notoria debilidad" en Calidad Institucional y Eficiencia Política: ahí ocupa la decimosexta posición y sólo supera a Venezuela y Bolivia.

La Argentina volvió a quedar sexta en el ranking latinoamericano de Desarrollo Democrático que elabora anualmente la Fundación Konrad Adenauer en case a distintos indicadores. Y aunque mejoró su nota general, el informe destaca que el país sigue mostrando "una notoria debilidad" en lo que hace a Calidad Institucional y Eficiencia Política, un rubro en el que sólo sale mejor parada que Venezuela y Bolivia.

El informe de la Fundación señala el irregular camino de la Argentina desde 2002. Ese año ocupó el Octavio lugar del ranking, luego cayó al undécimo y volvió a subir hasta quedar quinta en 2007; el año pasado fue sexta, igual que este.

El Indice de Desarrollo Democrático mide, a través de múltiples indicadores de organismos internacionales, cuatro "dimensiones": la primera es la de las Condiciones Básicas para la Democracia, en la que no hay ranking y sin la cual los países no entran directamente al análisis. La segunda es la del Respeto a los Derechos Políticos y las Libertades Civiles; la tercera, la de Calidad Institucional y Eficiencia Política; y la cuarta, la de Ejercicio de Poder Efectivo para Gobernar.

Igual que en los últimos años, la Fundación evalúa que sólo tres países de la región tienen un alto desarrollo democrático: Chile, Costa Rica y Uruguay. La Argentina sigue arriba del promedio de la región y forma parte del grupo de países de "desarrollo democrático medio". También están por encima Panamá y México.

Varios países y el promedio regional mejoraron del 2008 al 2009, la Argentina entre ellos. Pero en su informe, la Fundación destacó que "su leve crecimiento se produce sólo por un mejor comportamiento" en lo que hace a Derechos Políticos y Libertades Civiles (y en particular al indicador de Género), en la que ocupa el cuarto lugar del ranking.

Por el contrario, en Calidad Institucional y Eficiencia Política muestra una "notoria debilidad" y sigue "ubicada bastante por debajo del promedio". Igual mejoró levemente y escapó del penúltimo lugar que ocupaba hasta el año pasado.

 

CRITICA DE LA ARGENTINA

http://criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=32123

PANORAMA POLÍTICO

Y el mundo sigue andando

La ley votada esta madrugada cambiará muchas cosas en el negocio de los medios privados y públicos, pero los problemas urgentes de la sociedad argentina seguirán vivitos y coleando. Así lo indica el Índice de Desarrollo Democrático de América Latina presentado ayer sin bombos ni platillos. Y por ahora sin cacerolas.

Silvio Santamarina

10.10.2009

 

Ayer, en las oficinas porteñas de la influyente Fundación Konrad Adenauer estaban preocupados: justo habían programado (con mucha anticipación, como serios alemanes que son) la presentación del octavo Índice de Desarrollo Democrático de América Latina (IDD-Lat) 2009 para el día en que finalmente se votó el proyecto oficial de ley de medios. El temor se refería a la repercusión que podían merecer los resultados del estudio, en medio de tanto debate mediático. Lógico: ¿a quién puede importarle la calidad institucional, el clima de inversiones, las políticas sociales y la participación de la ciudadanía en el poder, mientras en el Congreso se juega la pulseada entre el kirchnerismo y el Grupo Clarín? Mejor dicho: ¿A cuántos políticos, periodistas y empresarios de medios les interesa en estas horas el futuro de la democracia y las urgencias sociales, en comparación con la explosiva puja de intereses que se está ventilando en el negocio de los medios públicos y privados? Parece que a muy pocos. Claro que fuera de ese círculo mediático de periodistas que se creen o se venden como líderes políticos y de políticos que sólo saben de rating y votos están los otros argentinos, de todas las clases, que son millones. Tal vez a ellos les parezca urgente pensar en otra cosa.

El IDD-Lat es uno de los ránkings más serios que se elaboran para medir la salud de las sociedades y sus estados democráticos en la región. Los propios autores del Índice explican que los resultados estadísticos son menos importantes que el debate sobre los parámetros y las comparaciones entre países. Por ejemplo, es alentador saber que la Argentina ocupa el sexto lugar en una lista de 18 países, aunque sigue lejos del podio que desde hace años ocupan Chile, Costa Rica y Uruguay. También es interesante descubrir que Brasil queda atrás de la Argentina, a pesar del boom socioeconómico del gigante del Mercosur: la explicación académica es que seguimos, en comparación con nuestros exitosos vecinos, beneficiándonos de la herencia cultural y social que nos dejaron los viejos buenos tiempos de la historia de la patria. Aquí hay un activo que todavía podemos aprovechar y hacer valer, si no lo depredamos antes con el egoísmo, la hipocresía y el revanchismo que nos domina, y no sólo por culpa del clan K.

El informe elaborado por la consultora Polilat.com, con el apoyo de la Konrad Adenauer, también plantea señales de alerta para el caso argentino. De los 18 países analizados, quedamos en el puesto 16 en Calidad Institucional y Eficiencia Política, perdimos puntos en Libertad Económica y de Inversión, y estamos peor que el año anterior en el inquietante rubro Capacidad para Generar Políticas que Aseguren Bienestar. Estos indicadores fueron elaborados con datos del año pasado, cuando la crisis financiera internacional recién empezaba a impactar en las cuentas argentinas; es probable que el estrés presupuestario que ahoga a muchas instituciones haga empeorar la calificación del año próximo.

Pero todos los empeños por vincular la solidez de la matriz democrática con el bienestar general que alienta este informe no se reflejan en el comportamiento actual de la dirigencia argentina. Parece haber pasado de moda la idea de que “con la democracia se come, se educa y se cura”. El impresionante magnetismo que tiene la campaña oficial por la ley de medios para chupar voluntades en lo que hasta hace poco era el espectro independiente de la opinión pública es la partida de defunción de aquella consigna de Raúl Alfonsín acerca del potencial de las instituciones republicanas. Hoy la propuesta lanzada desde el kirchnerismo, y acatada por el resto, es que la mayor intensidad del poder público pasa por los cables de fibra óptica. La idea en boga es que con los medios se gobierna, y por lo tanto, se come, se educa y se cura. Por eso algunos senadores que votaron a favor de la ley esta madrugada argumentaron que la atomización de la estructura empresarial que supuestamente se operará en el mercado audiovisual favorecerá la situación del empleo en la Argentina. La dudosa ley económica que esgrime es que para fomentar las pymes mediáticas alcanza con dinamitar una empresa dominante. Nada se dice de las condiciones de competitividad que permite la economía de escala de un grupo de medios. Salvo que la economía de escala sea precisamente el barril sin fondo de la financiación estatal, el gran monopolio mediático gubernamental que temen aquellos que votaron en contra de la ley K.

Más allá de las consecuencias económicas que puedan sufrir –o no– los multimedios condenados por la ley de medios votada hace unas horas, hay un cambio cultural que ya se ha operado con éxito en la sociedad: a partir de hoy, a los periodistas que critiquen e investiguen al Gobierno se los llamará “opositores”, ya no “independientes”. Ha perdido legitimidad la noción de que, aunque todos los grupos de interés deben quedar bajo la lupa del periodismo, es lógico que la mirada inquisidora se enfoque en el gobierno de turno, que concentra buena parte del poder político y económico de la nación. Los crímenes del Estado son, según la legislación internacional, siempre los más graves: por eso existe la noción de “crímenes de lesa humanidad”, opuestos a los asesinatos perpetrados por grupos no estatales. Sin embargo, desde hoy manda otro estándar (un doble estándar progresista) en lo que al ejercicio de la prensa se refiere. Ya lo dijo Oscar Wilde: “El deber es lo que esperamos que hagan los demás.”

 

AGENCIA TERRA

http://www.ar.terra.com/actualidad/interna/0,,OI4031822,00.html

 Chile a la cabeza y Bolivia a la zaga en desarrollo democrático en A.Latina

Chile y Costa Rica tienen el mayor desarrollo democrático de Latinoamérica, mientras que Guatemala y Bolivia están a la zaga de un índice que mide, entre otros aspectos, el grado de respeto de los derechos políticos y la capacidad de los Gobiernos para generar bienestar en 18 países de la región.

El ránking, dado a conocer hoy en la capital argentina, es elaborado anualmente desde el 2002 por la fundación alemana Konrad Adenauer y el portal de internet de política latinoamericana Polilat.com.

El Índice de Desarrollo Democrático de América Latina (IDD-Lat) califica las condiciones básicas de democracia, el respeto de los derechos políticos y a las libertades civiles, la calidad institucional, la eficacia política y el poder efectivo para gobernar.

La medición de este año muestra que la región, en promedio, registró un avance del 1 por ciento respecto a 2008, aunque Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Paraguay no han elevado su puntuación.

Por el contrario, los que han mejorado su calificación son Argentina, Chile, Ecuador, México, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Según el informe, los resultados del índice establecen "nuevamente una gran disparidad" en el comportamiento de los países, con sólo un 17 por ciento de naciones con un grado de alto desarrollo, un 28 por ciento que alcanza un nivel medio, mientras el 55 por ciento restante se ubica en la zona de bajo desarrollo democrático.

En la cima de la clasificación se sitúa Chile, con 10 puntos, seguido por Costa Rica (9,696) y Uruguay (9,262), países que desde hace siete años se alternan en el podio.

El segundo grupo, integrado por Panamá (7,191), México (6,490), Argentina (5,852) y Perú (5,587) sobresale por encima del promedio regional, que fue de 5,238 puntos. Les siguen Brasil (4,514) y Colombia (4,073).

El resto aparecen comprimidos en la escala de valoración con niveles bastante inferiores al promedio, con El Salvador (3,490), Ecuador (3,484), Guatemala (3,284) y Bolivia (2,593) en los últimos puestos.

Pese a estar en los últimos lugares del ránking, Ecuador ha sido el país que más ha avanzado este año, mientras El Salvador fue el que más retrocedió.

El informe destaca que este año la búsqueda de desarrollo democrático de la región se ha dado en el contexto de la crisis global, que además de "poner en duda el modelo ético y moral del progreso económico, ha creado serias dificultades para el desarrollo de la región y ha profundizado la desigualdad existente".

"El fin de un ciclo de bonanza se evidencia en la caída de algunos indicadores y preocupa el impacto de desempleo y pobreza que puede ocasionar la crisis en buena parte de la economía latinoamericana", indica el documento.

Asimismo, apunta que la aparición de barreras comerciales y restricciones en los mercados "empieza a generar tensiones" al interior de los países y entre vecinos, "que acumulan nuevos y preocupantes desafíos para el desarrollo democrático regional".

"La crisis internacional ha venido a interpelar nuevamente a la dirigencia latinoamericana, acerca de la urgencia de resolver antiguos problemas de institucionalidad y ciudadanía que, en su breve historia democrática, no han encontrado todavía solución", afirma el estudio.

Advierte que las amenazas a la gobernabilidad democrática continúan presentes en la región y se generan "bolsones" de autoritarismo, populismo y clientelismo que "destruyen los pilares de la democracia".

"Un caso evidente en estos días, es la situación hondureña, que expresa con todo dramatismo la incapacidad de la democracia regional para desalojar esos procesos con los mismos instrumentos institucionales de la democracia", sostiene.

En este último ránking Honduras tiene una puntuación de 3,859, por debajo de los 4.408 puntos obtenidos en el índice de 2008.

-Clasificación Índice de Desarrollo Democrático 2009: 1.Chile: 10,000 2.Costa Rica: 9,696 3.Uruguay: 9,262 4.Panamá: 7,191 5.México: 6,490 6.Argentina: 5,852 7.Perú: 5,587 8.Brasil: 4,514 9.Colombia: 4,073 10.Paraguay: 3,860 11.Honduras: 3,859 12.Nicaragua: 3,795 13.República Dominicana: 3,677 14.Venezuela: 3,591 15.El Salvador: 3,490 16.Ecuador: 3,484 17.Guatemala: 3,284 18.Bolivia: 2,593

TUCUMAN NOTICIAS

http://www.tucumanoticias.com.ar/noticia.asp?id=34434

Chile a la cabeza y Bolivia a la zaga en desarrollo democrático en América Latina
Chile y Costa Rica tienen el mayor desarrollo democrático de Latinoamérica, mientras que Guatemala y Bolivia están a la zaga de un índice que mide, entre otros aspectos, el grado de respeto de los derechos políticos y la capacidad de los Gobiernos para generar bienestar en 18 países de la región.

EFE | 10/10/2009-00:00 hs. | El ránking, dado a conocer en la capital argentina, es elaborado anualmente desde el 2002 por la fundación alemana Konrad Adenauer y el portal de internet de política latinoamericana Polilat.com.

El Índice de Desarrollo Democrático de América Latina (IDD-Lat) califica las condiciones básicas de democracia, el respeto de los derechos políticos y a las libertades civiles, la calidad institucional, la eficacia política y el poder efectivo para gobernar.

La medición de este año muestra que la región, en promedio, registró un avance del 1 por ciento respecto a 2008, aunque Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Paraguay no han elevado su puntuación.

Por el contrario, los que han mejorado su calificación son Argentina, Chile, Ecuador, México, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

Según el informe, los resultados del índice establecen "nuevamente una gran disparidad" en el comportamiento de los países, con sólo un 17 por ciento de naciones con un grado de alto desarrollo, un 28 por ciento que alcanza un nivel medio, mientras el 55 por ciento restante se ubica en la zona de bajo desarrollo democrático.

En la cima de la clasificación se sitúa Chile, con 10 puntos, seguido por Costa Rica (9,696) y Uruguay (9,262), países que desde hace siete años se alternan en el podio.

El segundo grupo, integrado por Panamá (7,191), México (6,490), Argentina (5,852) y Perú (5,587) sobresale por encima del promedio regional, que fue de 5,238 puntos. Les siguen Brasil (4,514) y Colombia (4,073).

El resto aparecen comprimidos en la escala de valoración con niveles bastante inferiores al promedio, con El Salvador (3,490), Ecuador (3,484), Guatemala (3,284) y Bolivia (2,593) en los últimos puestos.

Pese a estar en los últimos lugares del ránking, Ecuador ha sido el país que más ha avanzado este año, mientras El Salvador fue el que más retrocedió.

El informe destaca que este año la búsqueda de desarrollo democrático de la región se ha dado en el contexto de la crisis global, que además de "poner en duda el modelo ético y moral del progreso económico, ha creado serias dificultades para el desarrollo de la región y ha profundizado la desigualdad existente".

"El fin de un ciclo de bonanza se evidencia en la caída de algunos indicadores y preocupa el impacto de desempleo y pobreza que puede ocasionar la crisis en buena parte de la economía latinoamericana", indica el documento.

Asimismo, apunta que la aparición de barreras comerciales y restricciones en los mercados "empieza a generar tensiones" al interior de los países y entre vecinos, "que acumulan nuevos y preocupantes desafíos para el desarrollo democrático regional".

"La crisis internacional ha venido a interpelar nuevamente a la dirigencia latinoamericana, acerca de la urgencia de resolver antiguos problemas de institucionalidad y ciudadanía que, en su breve historia democrática, no han encontrado todavía solución", afirma el estudio.

Advierte que las amenazas a la gobernabilidad democrática continúan presentes en la región y se generan "bolsones" de autoritarismo, populismo y clientelismo que "destruyen los pilares de la democracia".

"Un caso evidente en estos días, es la situación hondureña, que expresa con todo dramatismo la incapacidad de la democracia regional para desalojar esos procesos con los mismos instrumentos institucionales de la democracia", sostiene.

En este último ránking Honduras tiene una puntuación de 3,859, por debajo de los 4.408 puntos obtenidos en el índice de 2008.

-Clasificación Índice de Desarrollo Democrático 2009:

01.Chile: 10,000
02.Costa Rica: 9,696
03.Uruguay: 9,262
04.Panamá: 7,191
05.México: 6,490
06.Argentina: 5,852
07.Perú: 5,587
08.Brasil: 4,514
09.Colombia: 4,073
10.Paraguay: 3,860
11.Honduras: 3,859
12.Nicaragua: 3,795
13.República Dominicana: 3,677
14.Venezuela: 3,591
15.El Salvador: 3,490
16.Ecuador: 3,484
17.Guatemala: 3,284
18.Bolivia: 2,593

 

EL LITORAL

http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2009/10/13/opinion/OPIN-02.html

Chile, Costa Rica y Uruguay son los países líderes

El desarrollo democrático en América Latina

Eva Usi - Deutsche Welle

Entre los 18 países latinoamericanos considerados en la edición 2009 del Índice de Desarrollo Democrático de América Latina (IDD-Lat), diez países han mostrado una mejoría, pero se destacan Chile, Costa Rica y Uruguay, por una continuidad a lo largo de ocho años consecutivos, período de existencia de dicha medición que dirigen Christoph Korneli, de la fundación alemana Konrad Adenauer y el portal Polilat, dirigido por Jorge Arias.

Según los autores, los países que han mejorado su puntuación con respecto al 2008, son: Argentina, Chile, Ecuador, México, Panamá, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. Aquellos que no han mejorado su puntuación son, según el estudio, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Paraguay.

Mayor desigualdad por la crisis

“América Latina continúa en la búsqueda de su propio camino hacia el desarrollo democrático, en el marco de una profunda crisis internacional que se originó a mediados de 2008”, escriben los autores, que explican que esta situación, “además de conmover las raíces del sistema económico y financiero internacional y de poner en duda el modelo ético y moral del progreso económico, ha creado serias dificultades para el desarrollo de la región, profundizando la desigualdad social existente”.

El análisis sostiene que la crisis internacional ha “interpelado nuevamente a la dirigencia latinoamericana, acerca de la urgencia de resolver antiguos problemas de institucionalidad y ciudadanía que, en su breve historia democrática, no han encontrado todavía solución”. Por esta razón fue incluido en la actual edición un capítulo dedicado a analizar el déficit de participación ciudadana y la necesidad de políticas de Estado destinadas a construir verdaderas sociedades de ciudadanos. El estudio cita la situación hondureña, para ejemplificar en todo su dramatismo la incapacidad de la democracia regional.

Tres países de alto desarrollo

En el 2009, Chile ocupa nuevamente el primer lugar y desplaza a Costa Rica, que ocupa el 2º puesto del ranking de desarrollo democrático. Según los resultados alcanzados por los 18 países bajo medición en el estudio, los países de alto desarrollo democrático son Costa Rica, Chile y Uruguay, mientras que los países con desarrollo democrático medio son Argentina, Brasil, México, Panamá y Perú, y los de desarrollo bajo son Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Paraguay, República Dominicana y Venezuela.

 

 

NUEVO DIARIO

http://www.nuevodiarioweb.com.ar/VerNota.aspx?id=143481&AspxAutoDetectCookieSupport=1

Elaborado por la fundación Konrad Adenauer

Argentina, sexta en ranking democrático

Mejoró nota general, pero muestra una notoria debilidad en Calidad Institucional. Argentina, sus gobernantes y la democracia, en la mira.

Buenos Aires. La Argentina volvió a quedar sexta en el ranking latinoamericano de Desarrollo Democrático que elabora anualmente la Fundación Konrad Adenauer en distintos indicadores. Y aunque mejoró su nota general, el informe destaca que el país sigue mostrando “una notoria debilidad” en lo que hace a Calidad Institucional y Eficiencia Política, un rubro en el que sólo sale mejor parada que Venezuela y Bolivia. El informe de la Fundación señala el irregular camino de la Argentina desde 2002. Ese año ocupó el octavo lugar del ranking, luego cayó al undécimo y volvió a subir hasta quedar quinta en 2007; el año pasado fue sexta, igual que éste.
El Indice de Desarrollo Democrático mide, a través de múltiples indicadores de organismos internacionales, cuatro “dimensiones”: la primera es la de las Condiciones Básicas para la Democracia, en la que no hay ranking y sin la cual los países no entran directamente al análisis. La segunda es la del Respeto a los Derechos Políticos y las Libertades Civiles; la tercera, la de Calidad Institucional y Eficiencia Política; y la cuarta, la de Ejercicio de Poder Efectivo para Gobernar. Igual que en los últimos años, la Fundación evalúa que sólo tres países de la región tienen un alto desarrollo democrático: Chile, Costa Rica y Uruguay. La Argentina sigue arriba del promedio de la región y forma parte del grupo de países de “Desarrollo Democrático medio”. También están por encima Panamá y México.
Varios países y el promedio regional mejoraron de 2008 a 2009, la Argentina entre ellos. Pero en su informe, la Fundación destacó que “su leve crecimiento se produce sólo por un mejor comportamiento” en lo que hace a Derechos Políticos y Libertades Civiles (y en particular al indicador de Género), en la que ocupa el cuarto lugar del ranking. Por el contrario, en Calidad Institucional y Eficiencia Política muestra una “notoria debilidad” y sigue “ubicada bastante por debajo del promedio”. Igual mejoró levemente y escapó del penúltimo lugar que ocupaba hasta el año pasado.

 

TIEMPOS DEL MUNDO

http://www.tdm.com/Politica/2009/10/13/Argentina-Penltima-en-calidad-institucional/UPI-27571255413480/

Argentina: Penúltima en calidad institucional

Publicado: 13 oct. 2009 2:58 AM

La Argentina se ubicó como penúltima en lo que a calidad institucional se refiere, y de acuerdo a un ranking de Desarrollo Democrático en Latinoamérica elaborado por la fundación Konrad Adenauer.

El diario Clarín dijo que "la Argentina volvió a quedar sexta en el ranking. "Y aunque mejoró su nota general, el informe destaca que el país sigue mostrando -una notoria debilidad- en lo que hace a Calidad Institucional y Eficiencia Política, un rubro en el que sólo sale mejor parada que Venezuela y Bolivia".

Agregó el tabloide que "el informe de la Fundación señala el irregular camino de la Argentina desde 2002", y recordó que "ese año ocupó el Octavio lugar del ranking, luego cayó al undécimo y volvió a subir hasta quedar quinta en 2007; el año pasado fue sexta, igual que este".

"Igual que en los últimos años, la Fundación evalúa que sólo tres países de la región tienen un alto desarrollo democrático: Chile, Costa Rica y Uruguay. La Argentina sigue arriba del promedio de la región y forma parte del grupo de países de -desarrollo democrático medio-. También están por encima Panamá y México", precisó.

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